¿Estás pensando hacer gorras publicitarias? Lee esto antes

Gorras publicitarias

Ahora que ha terminado el invierno y se acerca el verano (y si ahora no se acerca da igual, se acercará) la gente sale de su letargo y tiene ganas de salir a la calle y recibir el calor del sol en la cara. Pasamos más horas al sol, por ocio o por trabajo. Es el momento de ponerse la gorra.

Imagínate a tus clientes, a sus hijos, a sus amigos, pasándolo bien en la playa, de excursión o haciendo una barbacoa. Imagínalos llevando una gorra con el logotipo de tu empresa. Asociando ese rato de diversión a tu marca. ¿A que mola?

Cuando una persona usa habitualmente un objeto que incorpora una marca, se vuelve especialmente familiar con esa marca. La familiaridad genera recuerdo y confianza. Y el recuerdo y la confianza son factores clave para estar en el «top of mind» del cliente, para mantenerse dentro de la cabeza del cliente. Si consigues que un cliente o un familiar lleve tu gorra, será más fácil que compre por primera vez o que se mantenga fiel a tu marca.

En nuestro trabajo de diseño vemos muchas aplicaciones de nuestros logotipos: en papelería, web y redes sociales, bolígrafos… Todo bastante previsible y formal. las cosas se empiezan a poner interesantes con las camisetas. Y tocan el techo con las gorras promocionales – bueno, las pelotas de playa son todavía más divertidas, pero se usan mucho menos tiempo.

Si quieres llegar a tus clientes desde un punto de vista menos formal y más lúdico, una opción excelente es encargar gorras publicitarias personalizadas (por ejemplo en la empresa del enlace). Concretamente, les encuentro unas cuantas ventajas muy interesantes:

  • Se asocian a momentos de ocio
  • Se pueden convertir fácilmente en un objeto de uso cotidiano
  • La marca queda justo encima de la frente – es difícil encontrar un lugar más visible
  • Hay espacio para la creatividad
  • No están tan saturadas como los bolis o las bolsas

Si te lo planteas, te apunto algunos temas que tienes que considerar.

A quién las vas a dar

Pueden ser tus clientes actuales. Tus mejores clientes. Los que pueden llegar a ser tus mejores clientes. Los que lo fueron.

O pueden ser futuros clientes. Influencers y creadores de opinión. Personas relacionadas con tu sector. O simplemente público en general.

Según a quíen las vayas a dar variará tu presupuesto, el objetico y el diseño que les pongas.

Cómo las vas a dar

Las puedes dar en mano cuando visites a tus clientes, o cuando vengan a tu establecimiento. Las puedes incluir en el paquete cuando hagas un envío. Las puedes sortear. Las puedes regalar en ferias y eventos. En escuelas, en partidos de fútbol, en carreras populares…

Según a quién las quieras regalar, tienes un montón de oportunidades para hacerlo. Piensa en cuáles son las situaciones que pueden tener mayor impacto.

Cómo prevés que las vayan a usar

Las gorras son muy polivalentes, pero según la época, a quién las des y cómo sean son más útiles para unas situaciones que para otras.

Las gorras pueden ser ideales para ir a la playa, para hacer una barbacoa, excursiones. O para viajar, para trabajar al aire libre. Para arreglar el jardín. Para salir de fiesta, ir al karaoke o a una discoteca. Para hacer el tonto con los amigos o tener una cita romántica.

Si miras un catálogo de gorras veras que hay una gran variedad de formas y materiales: lavables, transpirables, reflectantes, de visera grande o pequeña…

Si las pides pensando en una aplicación concreta, será más fácil que tus clientes las usen habitualmente.

Cómo quieres que sean las gorras

Primero tienes que escoger el modelo, dependiendo del uso final que hayas previsto.

El color de la gorra depende de varios factores:

Ten en cuenta que hay varias técnicas para poner tu diseño – según lo que quieras hacer será mejor una u otra, igual que el diseño. Consulta con la empresa para que te recomienden la mejor opción.

Y finalmente, el diseño

Todo lo que has considerado hasta aquí es la previa de la decisión realmente importante (especialmente porque lo dice un diseñador 🙂 ): el diseño.

Puedes poner tu logotipo, en blanco o negro o en color completo. Puedes añadir textos, fechas, lugares. Y puedes añadir la decoración que quieras.

Puedes ser conciso – sólo el logo y la información del evento (si es que es un evento). O puedes preparar algo más elaborado – no hay límites. Incluso puedes hacer un concurso de diseño e implicar a tus clientes (si es que son clientes que puedan entrar en esto). Dale unas vueltas, no te quedes sólo con el logotipo.

Piensa en la impresión que quieres dar, en cómo se verá esa gorra en el momento de recibirla, cuando se la ponga por primera vez y la vean sus familiares y amigos, y en cómo se verá cuando lleve 3 meses usándola. ¿Qué es lo que hace que aporte y no estorbe? Prepara el diseño a partir de ahí.

TL/DR

Regalando gorras puedes conseguir un impacto importante en tus clientes: durable, familiar y significativo.

¡Ah! Y cuando las encargues, ¡mándame una! 😉

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